El piso cede un poco bajo el zapato. Esa es la primera sensación al bajar de la lancha en una isla de los Uros: una superficie mullida, de totora seca acumulada en capas, que se hunde unos centímetros con cada paso y vuelve a subir. Nadie te avisa de eso antes. Y es el detalle que explica todo lo demás, porque la isla Taquile y las islas flotantes del lago son dos formas muy distintas de vivir sobre el agua, y conviene saber cuál de las dos vas a ver antes de comprar la excursión.
Las islas flotantes de los Uros y cómo están hechas
Las islas de los Uros están a unos cinco o siete kilómetros del puerto de Puno, entre veinte y treinta minutos de lancha. No son islas naturales: están construidas con totora, el junco que crece en las zonas bajas del lago.
El método es el que sostiene todo. Se cortan bloques de raíz de totora, que flotan por sí solos, y sobre ellos se van amarrando capas de junco cruzado. La capa de abajo se pudre en el agua y la de arriba se repone cada pocas semanas. Una isla bien mantenida dura años, pero nunca es la misma isla: se renueva desde arriba de forma permanente.
Con la totora también hacen las casas, las balsas y los miradores, así que el conjunto tiene un solo color y una sola textura. El número de islas varía según la fuente y según el año, porque se fusionan y se abandonan: se habla de entre sesenta y cien.

Quiénes son los Uros
Los Uros son uno de los pueblos más antiguos del altiplano. La versión más difundida sobre el origen de las islas es la defensiva: construir territorio flotante permitía moverse y alejarse de los grupos más belicosos de tierra firme.
Su idioma original, el uro o pukina, prácticamente desapareció. Hoy las comunidades del lago hablan aimara, resultado de siglos de convivencia e intermatrimonio con los pueblos aimaras de la orilla. Viven de la pesca, de la artesanía y del turismo, y muchas familias reparten su tiempo entre la isla y la ciudad de Puno.
Vale decirlo sin adornos: esa mezcla de vida tradicional y economía turística es real y no siempre cómoda de mirar. Volvemos a eso más abajo.
Taquile, la isla donde tejen los hombres
Taquile es otra cosa por completo. Es una isla de tierra firme, a unos 45 kilómetros de Puno, con terrazas de cultivo, caminos de piedra y una comunidad quechuahablante de un par de miles de personas. La lancha tarda entre dos horas y media y tres desde el puerto.
Lo que la hizo conocida es su arte textil. En Taquile tejen las mujeres y tejen a punto los hombres: el chullo, el gorro andino con orejeras, lo hacen ellos, y aprenden desde niños. La calidad del tejido es un asunto social, no decorativo: los diseños comunican estado civil, cargo y pertenencia.
La UNESCO proclamó el arte textil de Taquile Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en 2005, y lo inscribió en la Lista Representativa en 2008.
Un dato práctico que suele sorprender: el pueblo está cuesta arriba desde el muelle. La subida es corta pero pesada a esa altura, así que no conviene dejarla para el primer día en el altiplano. El camino pasa por arcos de piedra como este, que marcan la entrada al pueblo.

Amantaní y la opción de dormir en el lago
Amantaní es la tercera isla del circuito y la única que exige quedarse a dormir. El formato habitual es el alojamiento en casa de una familia de la comunidad, con cena compartida y subida al cerro al atardecer.
Requiere dos días completos y no es un programa cómodo: casas sencillas, sin calefacción, noches frías. A cambio es lo que casi todo el mundo recuerda del lago años después.
¿Los Uros son demasiado turísticos?
Es la crítica más repetida del destino y merece una respuesta directa en lugar de una defensa.
Sí, la visita estándar se siente montada. La razón es aritmética: la excursión de medio día reparte el tiempo entre traslado en lancha, una isla y la vuelta, lo que deja unos treinta minutos en tierra. En media hora solo entra la demostración de cómo se arma la isla y la venta de artesanía. No hay tiempo para nada más, y esa compresión es la que produce la sensación de teatro.
Lo que sí está en tu mano:
- Ir fuera del horario pico. Las lanchas salen en bloque a primera hora. Más tarde hay menos gente por isla.
- Elegir una isla alejada del circuito principal. Las primeras que se visitan son las más próximas al puerto y las más saturadas.
- Dormir en el lago. El pernocte en una isla cambia la experiencia por completo, porque la relación deja de ser una transacción de treinta minutos.
- Comprar directo a la familia. El ingreso de la artesanía se queda en la isla; el de la lancha, no siempre.
Con eso dicho: incluso en el formato más apretado, ver cómo se construye una isla flotante no tiene equivalente en ningún otro lugar.
Medio día, día completo o pernocte: cómo elegir
Tres formatos cubren el noventa por ciento de las visitas:
- Medio día, solo Uros. Unas tres o cuatro horas en total. Sirve si llegas con el tiempo justo o si el lago no es tu prioridad.
- Día completo, Uros + Taquile. El más común. Sale a primera hora de la mañana, combina las dos islas con almuerzo en Taquile y regresa a media tarde.
- Dos días, con noche en Amantaní. Incluye Uros, Amantaní y Taquile al día siguiente.
Los precios varían por agencia y temporada, y a la tarifa de la lancha se suman las entradas a cada isla, que se pagan aparte. Conviene confirmarlo al contratar y llevar efectivo, porque en las islas no hay dónde pagar con tarjeta.
Tu bus decide qué excursión alcanzas a hacer
Acá está la parte que ninguna guía del lago menciona, y es la que más itinerarios arruina.
Las excursiones al lago salen del muelle a primera hora de la mañana. Eso significa que la hora a la que llegas a Puno define si el día del lago es el mismo día de tu llegada o el siguiente:
- Si llegas en el bus directo de Cusco a Puno, que sale 22:00 y llega 05:00, tienes la mañana libre. Dejas el equipaje y tomas el día completo a Uros y Taquile esa misma jornada.
- Si vienes por la Ruta del Sol, el tour guiado diurno que sale 07:00 y llega 17:30 con paradas en Andahuaylillas, Raqchi, La Raya y Pukara, llegas al final de la tarde. El lago queda para el día siguiente, así que necesitas una noche más en Puno.
- Desde Arequipa, el directo también es nocturno y llega en la mañana, con la misma lógica que el de Cusco.
Ninguna de las dos opciones es mejor: son viajes distintos. El directo te compra un día de itinerario; la Ruta del Sol convierte el traslado en un día de visitas guiadas. Lo que no conviene es elegir sin saber, reservar la excursión al lago para el día de llegada y descubrir que la lancha ya zarpó.
Costo, temporada, altura y qué llevar
La temporada seca, de mayo a octubre, es la mejor para navegar: días despejados y lago en calma. También es la de mayor demanda. Entre noviembre y abril hay menos gente, pero más probabilidad de lluvia y de tarde nublada.
Sobre la altura, el lago está a 3,812 metros y Puno un poco más arriba. El día del lago implica sol directo sobre el agua, viento y algo de caminata en Taquile, así que no es el mejor plan para las primeras horas en el altiplano. Si recién subes, revisa antes la guía de cómo prevenir el soroche.
Qué llevar: bloqueador y sombrero, porque el reflejo del agua quema más de lo que parece; ropa en capas, porque la lancha es fría y el sol del mediodía fuerte; efectivo en billetes pequeños; y zapato cómodo para la subida de Taquile.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la excursión a las islas Uros y Taquile?
El día completo toma entre ocho y nueve horas: salida a primera hora, unos treinta minutos en los Uros, dos horas y media de navegación hasta Taquile, almuerzo y caminata en la isla, y regreso a media tarde.
¿Se pueden visitar los Uros sin contratar un tour?
Sí. Desde el puerto de Puno salen lanchas colectivas hacia las islas más cercanas. Es la opción más barata, aunque sin guía y sin explicación de cómo se construyen las islas, que es la parte más interesante de la visita.
¿Vale la pena Taquile si ya vi los Uros?
Son experiencias distintas. Los Uros son una proeza de construcción sobre el agua; Taquile es una comunidad agrícola con una tradición textil reconocida por la UNESCO. Si solo puedes elegir una y te interesa la cultura viva, Taquile.
¿Se puede dormir en las islas?
En Amantaní el alojamiento familiar es el formato habitual, y algunas islas de los Uros también reciben huéspedes. Son casas sencillas y noches muy frías, así que conviene preguntar por abrigo antes de reservar.
¿Puedo hacer el lago el mismo día que llego a Puno?
Solo si llegas en el bus nocturno, porque las lanchas salen temprano. Si llegas por la tarde, la excursión queda para el día siguiente.
Si el Titicaca es la razón por la que vas a Puno, define primero cómo llegas: eso decide cuántos días de lago tienes. Puedes ver horarios y comprar tu pasaje en la página de la Ruta del Sol de Cusco a Puno o del servicio directo.